EL JUICIO DIVINO
EL JUICIO Y LA VERDAD DE DIOS
¡Ho Gran Dios Todo Poderoso, toda criatura se inclina reverente ente ti...
Tu misericordia es inmensa,
Dad de beber luz al miserable que llora y pide humildemente
Sed tú el fuego que calma su agonía mundana...
Aquí, abejas sonámbulas se pierden en el putrefacto materialismo.
El día mortal para el "Ser" de lamentos, es corto
Indicaros pues el camino para no extraviarnos en la oscuridad infernal
Los Intuitos de nuestro REAL SER, es tu palabra divina, Padre nuestro.
Escuchar y hacer tu voluntad, forja nuestras almas en diamante puro.
Trasmutar el plomo materialista en oro del espíritu,
Es la máxima sed inmortal que pudiere alcanzar el hombre manso.
Insignificante raza de víboras del intelectualismo,
Creéis que vuestras absurdas teorías son verdades?
Pues sólo son razonamientos de múltiples repeticiones del EGO animal
Juegan con lo creado natural de la creación sobrenatural
Total, son ignorantes, parlantes de lo desconocido sin conocer.
Mirad y pedid a Dios por vuestras almas¡¡¡
La muerte arranca sin aviso, cual rayo paraliza extendruoso
Preparaos para el día final,
Sacrificaos por la humanidad. Es el único camino.
Seremos juzgados por el bien en acciones, no por buenas intenciones.
Ay de aquel mísero humano, que conociendo esta gran verdad no lo practica.
Más le valiere no haber nacido; que vivir el vacío, fascinado de la podredumbre material de este siglo.
Pues es más importante, salvar nuestra alma ante la justicia de Dios
Que perderla ante el llanto y la desesperación; desgarradora y espantosamente.
